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jueves, 29 de abril de 2010

ARQUUITECTURA ROMÁNICA

Durante toda su historia el Imperio Romano controló todos los estados helénizados y las fronteras mediterráneas, además de las regiones celtas de la Europa Occidental. La administración del Imperio Romano evolucionó con el tiempo y se dividió en dos siguiendo una división cultural entre el este y el oeste. Estas dos partes se conocen como Imperio Romano de Este e Imperio Romano del Oeste. Cuando Odoacer tomó el poder del del Oeste en 476, el otro imperio estaba evolucionario en otra dirección, la iglesia estaba consiguiendo mucho protagonismo, absorbiendo la mayoría de la administración y los roles benéficos que anteriormente estaban cubiertos por el gobierno seglar. La parte este del Imperio, centrada en Constantinopla, la ciudad de Constantino el grande, seguía siendo el corazón del estado romano hasta que en 1453 el Imperio Bizantino cayó en manos de los turcos otomanos.

La influencia del Imperio Romano en el gobierno, la ley y arquitectura, además de otros muchos aspectos es ineludible. Otros estados como el Reino Franco, el Santo Imperio Romano, los primeros y segundo estados Búlgaros, las dinastías kiev y rusas y el Imperio Germano, recogieron el testigo del Imperio Romano y sus pretensiones imperiales.

En el año 987, con el ascenso al trono de Hugo Capeto, la dinastía capetiana sucedió a la carolingia. Todo el siglo XI quedó marcado por la instauración del régimen feudal y la división de la sociedad en tres estamentos (campesinos, caballeros y clérigos). En los albores del siglo XII, el poder capetiano se reafirmó en Francia con Luis VI el Gordo (1108-1137) que restableció, ayudado por Suger, el orden en los dominios reales. El auge de las ciudades, en aquella época a costa, normalmente, de los poderes feudales, se basó en el comercio de artesanos, mercaderes y burgueses.

Durante este periodo se produjeron algunos acontecimientos históricos importantes, entre los que destacan la fundación de la orden cluniacense a finales del siglo X y la cisterciense en 1098; la conquista de Inglaterra por los normandos en 1066 tras la batalla de Hastings; en 1099, los cruzados tomaron Jerusalén; en 1130 llegó al poder en Sicilia Rogerio II; en 1122 se produjo el fin de la querella de las investiduras y, a partir de 1138, la presencia de la dinastía de los Hohenstaufen y el comienzo de la lucha entre los güelfos y los gibelinos; en 1152, Federico I, Barbarroja, fue coronado emperador germánico y en 1154 los Plantagenet consolidaron su presencia en Inglaterra, donde Ricardo Corazón de León fue nombrado rey (1189-1199). Por último, a finales del siglo, Felipe II Augusto de Francia (1180-1223) disolvió la coalición creada por Juan, rey de Inglaterra, al derrotar al emperador y al conde de Flandes en Bouvines (1214). En el sur de Italia, la dinastía de los Hohenstaufen estaba representada por Federico II, que llegó a ser rey de Sicilia (1198), rey de Alemania (1212) y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (1220-1250). Además, actuaba en Oriente la cuarta cruzada, desviada de su objetivo inicial debido a la toma de Constantinopla en 1204.
El arte medieval, muy marcado por esta evolución histórica, también se caracteriza por una diacronía que se observa en varias zonas. Por ejemplo, en el transcurso de la segunda mitad del siglo XII, mientras el arte románico todavía experimentaba una época de plenitud en el sur de Francia, la península Ibérica e Italia, el periodo gótico ya se anunciaba en el norte de Francia a partir de 1140. Del mismo modo, la construcción del pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela o las fachadas del monasterio de Ripoll y las grandes iglesias del norte de Italia se llevó a cabo bastante tiempo después de las creaciones esculpidas de Saint-Denis o Chartres.

Sólo teniendo en cuenta esta dualidad se llega a comprender totalmente el arte monumental de finales del siglo XII y comienzos del XIII. Lo mismo podría comentarse de la diferencia entre la temprana aparición del renacimiento en Italia, poco antes de mediados del siglo XV y la duración del arte gótico en la mayoría del resto de países, en los que abarca por lo menos todo el siglo, como demuestra la difusión de los retablos flamencos. Todas estas cuestiones se traslucen en la circulación de los modelos artísticos y en las relaciones estilísticas.

Nuestro conocimiento del arte románico de Europa occidental se remonta tan sólo a mediados del siglo XIX, época en que se inventó el término «románico» para definir el arte del primer periodo medieval, anterior al gótico. La denominación se refería al arte romano, del que se creía que derivaba.

Edad Media:
• Alta Edad Media: 450 – 900 (s. V-X)à Caída del Imperio Romano, Oscurantismo, Carlomagno, Imp.franco
• Imperio bizantino (siglos IV al XV)
• Imperio carolingio (siglos VIII y IX)
• Baja Edad Media: 900-1200 à Época de las cruzadas y Medioevo típico
• Edad Media Tardía: 1200 – 1450 à Gótico
El arte románico es el que se desarrolla en Europa Oriental durante el s X al XII hasta la expansión del arte gótico a principio del S. XIII. Se originaron por 2 fuerzas:
1ª. El cristianismo romano
2ª. Las tribus bárbaras
La iglesia resulta triunfante y absorbió al barbarismo, la unión de la merionalidad y lo septentrional, forman el estilo románico.
El románico esta influenciado por:
1. Periodo Carolingio. (la organización eclesiástica emprendida por Carlo Magno), suscito un extraordinario desarrollo artístico –los monjes se dedicaron a investigar; estudiaron el pasado grecorromanos, la lengua latina, trabajos sobre la Biblia, los libros de los santos padres, copia e ilustración de libros y códices. Durante el periodo de carolingio se desarrolla las ordenes monásticas, por tal razón el monje juega un papel, importante dentro del románico.
2. El arte bárbaro
3. La tradición grecorromana
4. El arte bizantino



Origen de las ciudades de la baja edad media:
Las ciudades -las antiguas romanitas -decrecen de tal manera que muchas de ellas desaparecen por completo. La población se irriga por toda la zona rural, abandonando las grandes concentraciones.
Estados medievales incapaces de mantener su condición de entidades esencialmente agrícolas, pues la ausencia de mercados y la inseguridad imperante conducen al aislamiento territorial y, en tal virtud, terminan eliminando incentivos para mejorar las formas de vida o las técnicas de producción. Se inicia, entonces, un período de aislamiento y atraso.
Unidad cultural cristiana, que se manifiesta: En la unidad de fe (época teocéntrica). Sentido jerárquico según la línea Dios-Rey-Iglesia-Nobleza-Pueblo.
La Iglesia, que es la rectora de la Edad Media en lo religioso, cultural y social, trata de dar seguridad al hombre:
Infundiendo en él un profundo espíritu religioso.
Estableciendo una sociedad rígidamente jerarquizada.
Expandiendo la cultura científico-religiosa.
La nobleza, se impregna de ideales éticos y religiosos.
El pueblo, cuyos integrantes son servidores acogidos a los nobles o monasterios. Otros grupos formaban los gremios. Personas rudas y analfabetas.
El feudalismo se caracteriza por un tipo de relación social que se conoce como vasallaje, que se dio básicamente entre los nobles y el monarca.
Vasallaje: obediencia y servicio por parte de un hombre libre llamado “vasallo” (ofreciendo parte de su trabajo agrícola) hacia un hombre libre llamado “señor” que tiene obligaciones de protección y sostenimiento hacia el “vasallo (otorgando tierra llamada feudo)”.

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